Formas de prevenir y reducir la contaminación genética

Anuncios publicitarios

Medidas que se pueden tomar ahora

La contaminación genética es un término que se usa para puntualizar una situación en la que se incorpora flujo genético a una población o sección bajo la cual no se tiene ningún tipo de control. El término es gracias a varias organizaciones de carácter ecológico que usan para poder referirse a un flujo de genes que, consideran indeseable y peligroso a especies domésticas, asilvestradas e incluso especies importadas.

En cuanto a otros lugares donde se da este flujo de genes, se reconocen las plantas, las cuales han sido partícipes por medio de la polinización, mientras que en los animales en el proceso de apareamiento. También se destaca el uso de estos genes en los alimentos y el cultivo de los mismos.

Es claro que este tipo de contaminación contrae una serie de consecuencias de distintas índoles, pero la gran ventaja es que existen diversas formas de prevenir y reducir el impacto de la contaminación genética, como las que te presentamos a continuación:

Construir e implementar cultivos propios para el consumo

reducir la contaminacion geneticaSi cuentas con un espacio que te lo permita, sólo bastará ir en búsqueda de la tierra y demás agentes que necesites para cultivar tus propios alimentos y así, tener la seguridad de que éstos carecen de genes contaminantes de alteren el estado y el desarrollo de un alimento a nivel general.

Además, el cultivo cuida y mejora la salud del medio ambiente, por lo que estarás beneficiando no sólo a tu cuerpo directamente, sino al de los demás protegiendo el medio.

Anuncios publicitarios

Evita vivir cerca de cultivos que usan estos agentes

Cuando vivimos cerca de este tipo de localizaciones donde los alimentos, las plantas o los animales son alterados por un flujo de genes, las posibilidades de que a nosotros nos lleguen partículas o emisiones de estos procesos son sumamente altas. Además, si son usados en cultivos, inicia una contaminación del suelo que empieza a afectar al que está a su alrededor, por lo que vivir cerca de ellos representa un peligro.

Investiga la procedencia de los alimentos

Aunque sea muy difícil saber ciertamente la procedencia y más aún si los alimentos que consumimos tienen este tipo de elementos, no es imposible. Si sabes de dónde provienen los alimentos que consumirás hoy en el almuerzo, la cena o el desayuno, las probabilidades de que ingieras agentes contaminantes y perjudiciales, disminuye considerablemente.

Examina correctamente las etiquetas e indaga sobre los ingredientes que tienen y los efectos que producen en quienes los consumen. Si sabemos de donde provienen e identificamos si contienen este tipo de agentes, evitaremos que estén en nuestra mesa, por lo que reducimos los riesgos y efectos que este tipo de contaminación contrae.

Emprende procesos de concientización Muchas personas en la actualidad consumen cualquier tipo de alimentos a diario e ignoran su procedencia y las reales condiciones en las que se encuentra, aunque aparentemente esté perfecto, debido a que desconocen u omiten la existencia de este tipo de problemas de los que pueden ser víctimas. Por ello, una de las mejores soluciones es concientizar a las personas sobre este tipo de contaminación silencioso y sobre las consecuencias tan graves que proporciona para nuestros organismos.

Te puede interesar:

Anuncios publicitarios

Deja un comentario

*